Cómo la epigenética nos empodera para construir nuestra propia realidad futura

Los genes son como luces de navidad que se encienden y se apagan todo el rato, y están regulando todo el rato. Cuando regulan hacia arriba hacen proteínas para ayudar y sanar el cuerpo. Cuando regulan hacia abajo, se apagan y ya no expresan ciertas proteínas.  El concepto de prevención requiere que la persona este mas consciente emocionalmente , que esté mas en equilibrio físico, y que este mas en el equilibrio químico.

Tenemos 3 tipos de estrés: físico, químico y emocional. Y tenemos 3 tipos de equilibrio: físico, químico y emocional. Según estudio científicos, si dos de estos tres equilibrios los tienes en orden, el tercero ya viene contigo. Así que tener lo genes apropiados encendidos  y los no apropiados apagados, se llama salud. El estrés enferma los genes. Con estrés tu cuerpo no está en homeostasis.

Todos los organismos pueden tolerar el estrés a corto plazo. El problema con los seres humanos, es que podemos encender la respuesta del estrés solo pensando en nuestros problemas  y producimos la misma química que si estuviéramos dentro del evento. Si tu enciendes la respuesta del estrés y no la puedes apagar , eso va directo hacia la enfermedad. Las hormonas del estrés señalan a los genes para crear enfermedad , y si puedes encender la respuesta del estrés solo pensando, eso significa que nuestros pensamientos nos pueden enfermar.

Varios estudios demuestran sin duda que las instrucciones epigenéticas para la curación se desactivan cuando vivimos en un estado de emergencia. Por ejemplo, un equipo de investigadores del Centro Médico de la Universidad Estatal de Ohio descubrió que el estrés afectaba a más de ciento setenta genes, 100 de los cuales se desactivaban por completo (como muchos que crean directamente proteínas para facilitar la curación adecuada de las heridas). Los investigadores señalaron que las heridas de los pacientes estresados tardaban un 40 por ciento más de tiempo en curarse y que el «estrés inclinaba la balanza genómica hacia los genes que codificaban las proteínas responsables de la detención del ciclo celular, la muerte y la inflamación».

Reducir el estrés con emociones positivas produce cambios epigenéticos que mejoran la salud. Dos estudios fundamentales llevados a cabo por investigadores del Instituto Benson-Henry de Medicina Mente-Cuerpo del Hospital General de Massachusetts en Boston, analizaron los efectos de la meditación, conocida por generar en la expresión genética estados de ánimo serenos e incluso gozosos. En el primer estudio, realizado en el 2008, 20 voluntarios recibieron un entrenamiento de ocho semanas de duración sobre varias prácticas relacionadas con la conexión mente-cuerpo (como diversas clases de meditación, yoga y oraciones repetitivas) conocidas por inducir la respuesta de relajación, un estado fisiológico de un profundo descanso. 

Al finalizar el estudio, los principiantes en esta clase de prácticas mostraron cambios en 1.561 genes (reactivaron 874 relacionados con la salud y re-silenciaron 687 relacionados con el estrés), y una reducción de la tensión arterial y el ritmo cardíaco y respiratorio. Y los meditadores expertos también expresaron 2.209 genes nuevos. La mayoría de los cambios genéticos tenían que ver con mejorar las respuestas del cuerpo ante el estrés psicológico crónico.

El segundo estudio, realizado en el 2013, reveló que la activación de la respuesta de relajación había producido cambios en la expresión genética al cabo de tan solo una sesión de meditación tanto en los participantes novatos como en los experimentados (los que llevaban mucho tiempo meditando fueron, como es lógico, los que obtuvieron más beneficios). Entre los genes reactivados se encontraban los relacionados con la función inmunológica, los que metabolizan la energía y los que secretan insulina, y entre los genes re-silenciados, los que tenían que ver con la inflamación y el estrés.

Tus creencias, tus percepciones y tu forma de actuar con el entorno exterior influyen en tu entorno interior, que sigue siendo el entorno exterior de la célula. Esto significa que tú eres —y no tu biología preprogramada— el que tiene las claves para tu destino genético. No es más que una cuestión de encontrar la llave que encaje en la cerradura adecuada que te permita liberar tu potencial. ¿Por qué entonces no ver tus genes como lo que realmente son, como un caudal de posibilidades, unos recursos de potencial ilimitado, un sistema codificado de órdenes personales?

Nuestras experiencias procedentes del entorno exterior son solo una parte de la historia. El significado que le damos a esas experiencias produce un aluvión de respuestas físicas, mentales, emocionales y químicas que también activan genes. Nuestra forma de percibir e interpretar la información que nuestros sentidos captan como información objetiva —tanto si es cierta como si no lo es—, y el significado que le damos producen cambios biológicos importantes a nivel genético. Nuestros genes interactúan con nuestra mente consciente en complejas relaciones. 

La epigenética nos enseña que nuestro destino no depende de nuestros genes y que un cambio en la conciencia humana puede producir cambios físicos en el cuerpo, tanto en la estructura como en las funciones. Es posible modificar nuestro destino genético activando los genes que queremos y desactivando los que no queremos al trabajar con los distintos factores del entorno que los programa.

http://www.humaning.es/actividades/actividades 

Fuente: Doctor Joe Dispenza "El placebo eres tú"