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Desde el EGO se perpetúa el malestar

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Desde el ego la persona no toma la responsabilidad en su bienestar.  Se siente atacada, le hacen daño los otros y son  los demás los que deben cambiar siempre. Los juzga, habla de los demás y usa la culpa para hacer responsables a otros de sus males.

 

Las personas que están en el ego, no cambian, son rígidas, críticas, inflexibles e intolerantes. No cambian aunque sufran. No pueden perdonar y su foco atención  es externo. Proyectan lo suyo en los demás. Tienen miedo a sentirse sol@s y son demandantes de atención.

 

Se sienten sol@s porque están separad@s de sí mism@s, no se escuchan ni se atienden. Desde el ego se es víctima y no responsable del propio bienestar y la sanación se bloquea. Personas en referencia externa con inmadurez emocional que se sacrifican, dan pena... para hacer sentir culpable al otro. Por eso justifican todo, tienen ansiedad o depresión ya que no están en el presente.

 

Al estar en referencia externa la persona se compara continuamente y sale la envidia, el estrés... y sale el control.

 

 Solo si usted es capaz de ser consciente sin pensamiento, puede usar su mente creativamente y la forma mas fácil de entrar en ese estado esa través de su cuerpo. Siempre que necesite una respuesta, una solución o una idea creativa, deje de pensar por un momento enfocando su atención en su campo interior de energía. Tome conciencia de la quietud. Podríamos decir: no piense solo con su cabeza, piense con todo su cuerpo. Al cuerpo le encanta la atención que usted le presta. 
 
Es también una potente forma de autocuración. La mayoría de las enfermedades entran cuando usted no está presente en su cuerpo. Si el amo no está presente en la casa, todo tipo de personajes sombríos se alojarán en ella. Cuando usted habita su cuerpo será dificil que los huéspedes indeseados entren. No sólo su sistema inmunológico se fortalece; su sistema inmunológico psíquico también se refuerza enormemente. Este último lo protege a usted de los campos negativos mentales y emocionales de los demás, que son muy contagiosos. 
 
Habitar el cuerpo lo protege a usted, no por medio de un escudo, sino elevando la frecuencia vibratoria de todo su campo de energía, de modo que todo lo que vibra a una frecuencia mas baja como el miedo, la ira o la depresión, existe ahora en un nivel de realidad virtualmente diferente".      Eckhart Tolle