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El Corazón tiene Cerebro

En la década de los 90, el neurocardiólogo J.Andrew Armour acuñó el concepto del "Heart Brain" (cerebro del corazón): un sistema nervioso cardiaco con neuronas, neurotransmisores, proteínas y células de apoyo similares a las que se encuentran en el cerebro, mediante el corazón aprende, recuerda, siente y percibe de forma autónoma. Está directamente comunicado con nuestro cerebro emocional y posee una propiedad asombrosa, la capacidad de INTUICION: el corazón reacciona a un estímulo "antes de que se producca" y antes de que la informaciòn llegue al cerebro. 


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El corazón es el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de  sus efectos es inhibir la producción de la hormona de estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor. 


Nuestro corazón origina además un campo electromagnético cien veces mayor que el del cerebro, que influye en el entorno según la información que transmita. También se ha comprobado que alberga memoria de corto y medio plazo, que nos permite tomar decisiones funcionales y rápidas sin el concurso del cortex cerebral. El corazón es, además uno de los órganos endocrinos mas imporantes del cuerpo: produce al menos cinco hormonas fundamentales. 


El campo electromagnético del corazón es el mas potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces mas intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés, se vuelve caótico. 


Se sabe que el campo magnético del corazón, se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón. El circuito del cerebro del corazón, es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. 


Hay dos clases de variación  de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares y toma esa forma cuando la persona, tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes y aparece con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay mas: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones  del ritmo cardiaco. Es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón, no es una emoción, es un ESTADO DE CONCIENCIA INTELIGENTE. 


Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón, crea un estado de coherencia biológico, donde todo se armoniza y funciona correctamente, es un INTELIGENCIA SUPERIOR, que se activa a través de las emociones positivas. 


Debemos aprender a confiar en nuestra intuición y reconocer que el verdadero origen  de nuestras reacciones emocionales, no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior. Podemos activar este circuito practicando la MEDITACION.