El Fracaso no existe. Solo existen los Resultados

Nuestra creencias son elecciones básicas que hacemos acerca de cómo vamos a percibir nuestra vida y en consecuencia cómo vivirla. Con ellas se pone en marcha o se detiene el cerebro. Así pues, el primer paso hacia el éxito o el bienestar, consiste en descubrir las creencias  que nos guiarán hacia los resultados que deseamos. 

En ese camino, necesitamos saber donde queremos ir, emprender la acción, ver que resultados se obtienen y mostrarse flexible para cambiar si es necesario. Necesitamos descubrir las creencias que nos dirijen hacia nuestro objetivo. Podemos averiguar, si nos sirven, nos elevan, nos enriquecen o empoderan. Muchas de las creencias que albergamos son  "mentiras que nos contamos". ¿Y a quien le gusta vivir entre mentiras?

Nuestras dudas son traidoras, y por ellas perdemos el bien que con frecuencia pudimos ganar, por miedo a intentarlo.

                                                                                                               Willian Shakespeare


No hay fracasos, solo resultados. Y esto lo saben muy bien las personas a las que les va bien la vida. A todos nos han suspendido en algún examen, pero no por eso nos hemos deprimido. Toda experiencia humana nos puede enseñar algo. Y desde ese aprendizaje podemos comenzar a triunfar. 

Muchas personas, por ejemplo se reprochan a si mismas su exceso de peso. Tal actitud no produce ningún cambio efectivo. Más les valdría asumir el hecho de que han tenido éxito en producir un resultado, llamado exceso de grasa, y que ahora deben producir otro resultado nuevo, llamado adelgazamiento.  Mientras consideres tu exceso de peso como una derrota, permanecerás inmovilizado. En cambio, en cuanto lo contemples como un resultado que has conseguido, y que por consiguiente puedes cambiar sin mas demora, el triunfo está garantizado. 

Y esto requiere que asumamos nuestra resposabilidad, ya que la responsabilidad define el poder y la madurez de una personalidad. ¿Qué pasa cuando no estás convencido de ser el creador de tu mundo? Que te encuentras a merced de las circunstancias y esto nos lleva a asumir el rol de víctima de las cosas que pasan. 

Recuerda: el fracaso no existe, solo existen los resultados. Uno siempre produce un resultado y si no es el que desea, solo hay que modificar las acciones y obtener otros resultados nuevos.