Escuela de Educación Emocional  606.393.345 / info@humaning.es

La Felicidad como forma de Vida

 watercolour-1768921_640.jpg

 

Shawn Achor autor del Best-seller "The Happiness Advantage", La Ventaja de la Felicidad,  sugiere que la mayoría de nosotros seguimos una fórmula que dice - trabajar duro para tener éxito- y una vez que tenga éxito, entonces seré feliz. Sin embargo, cree que esta fórmula está completamente equivocada. Esperar a ser feliz limita el potencial de éxito de tu cerebro, mientras que cultivando un cerebro positivo es probable que te sientas  más motivado, eficiente, resistente, creativo y productivo, lo que impulsa tu rendimiento hacia arriba.

 
De hecho, este informe  evidencia que la felicidad puede conducir al éxito en casi todos los ámbitos de nuestras vidas, incluyendo las relaciones, la salud, la creatividad y especialmente en el área profesional. Y la buena noticia es que la  positividad es literalmente contagiosa, y tiene un efecto de rizo en toda la organización.


Por ejemplo, los investigadores han encontrado que cuando una persona positiva de un equipo de trabajo entra en una reunión, su estado de ánimo puede ayudar a mejorar el rendimiento de cada miembro del equipo, así como su capacidad para llevar a cabo la tarea como grupo. Y cuando nuestros líderes están en un estado de ánimo positivo, tenemos más probabilidades de estar en un estado de ánimo optmista, ayudar a otros y coordinar nuestras tareas de manera más eficiente.


Pero, ¿es realmente posible que estemos más felices?


Los neurocientíficos sugieren que es posible remodelar nuestros cerebros cambiando nuestros pensamientos y acciones cotidianas. Shawn sugiere que se  puede aprovechar esta neuroplasticidad para ser más positivo y resilitente ajustando cómo interpretamos y respondemos a lo que está sucediendo en el mundo, desarrollando hábitos positivos y mejorando las relaciones con los demás.


Shawn da siete principios para sentirnos mas felices:


Entrenando el cerebro para ser más feliz - experimentando emociones positivas, dando un sentido de significado y propósito a lo que hacemos - podemos obtiener una ventaja competitiva a través de un trabajo más inteligente, más motivado, más saludable. Las emociones positivas, como  gratitud, perdón y amor nos amplían y construyen nuestra capacidad de ser más creativos, abiertos a nuevas ideas, y mejor en la solución de problemas complejos. Por ejemplo, expresar emociones positivas durante las negociaciones comerciales puede conducir a resultados más efectivos y exitosos.


Añadir pequeñas sacudidas de alegría en tu día puede levantar tu estado de ánimo y proporcionarte un antídoto rápido para el estrés y la ansiedad. Shawn sugiere que actividades tales como escuchar música, leer un artículo gracioso, dar un paseo rápido o compartir una broma con un colega, que puede parecer algo trivial en el lugar de trabajo, pueden provocar  una verdadera diferencia en el desempeño.


Ajustar el filtro - mientras no puedas cambiar tus circunstancias, puedes elegir cómo filtrar eventos y reaccionar ante ellos. Y al cambiar la forma en que te percibes  a tí mismo y a tu trabajo, puedes cambiar la probabilidad de éxito. Por ejemplo, cuando crees que tu trabajo es significativo, es más probable que te sientas comprometido y motivado en tus actividades diarias. Puedes encontrar significado incluso en las tareas más pequeñas cuando las conectas con tus metas y valores personales.

Encuentra maneras de conectar tus tareas de trabajo actuales con valores que sean significativos para ti. Por ejemplo, puedes hacer la vida más fácil a un cliente o a un colega, y sentirte mas  productivo al final del día.


Aprovechar la posibilidad - Nuestros cerebros son un recurso finito, y cuando te quedas atascado en un patrón centrándote en los problemas, estás configurándote a ti mismo para dejar de ver las posibilidades positivas a tu alrededor. Los investigadores han encontrado que puedes pasar por alto lo que está justo enfrente de tus ojos. Sentirte agradecido por los pequeños detalles puede ayudarte a ser más feliz, enérgico y exitoso.


La gente más feliz consigue más éxito. Nuestros cerebros trazan diferentes caminos para ayudarnos a lidiar con el estrés y la crisis. Si buscas el camino mental que ve los fracasos como oportunidades para aprender y crecer, puedes sentirte más fuerte y capaz antes de la caída. Puedes convertir la adversidad en una oportunidad, utilizando el optimismo para interpretar los eventos negativos como temporales y específicos de la situación actual, en vez de verlos de forma pesimista como permanentes y aplicables a todas las áreas de tu vida.

Propone utilizar el enfoque ABCD del profesor Martin Seligman para desarrollar un pensamiento más optimista: adversidad, creencia, consecuencia y disputas. Escucha lo que te  estás diciendo a tí mismo acerca de los eventos adversos y cómo estos reflejan tus creencias. Podría ser por ejemplo, "nunca me sale nada bien" basadas en creencias pesimistas. Trata de establecer tu interpretación con creencias alternativas y razones para lo que podría haber sucedido.

cerebro.png

A menudo en nuestros lugares de trabajo el estrés puede acumularse y podemos sentirnos abrumados por los desafíos a los que nos enfrentamos. Recuperar un sentido de control en estas situaciones significa identificar qué aspectos de la situación podemos controlar, y estrechar nuestros esfuerzos y energía en estos. Lograr pequeños objetivos manejables puede ayudarnos a recuperar un sentido de control. Pequeños éxitos pueden sumar logros importantes, y construir nuestros recursos y confianza.  La regla de los 20 segundos -cuando se trata de hacer cambios duraderos en nuestra vida la mayoría de nosotros depende de la fuerza de voluntad. Sin embargo, la investigación sugiere que cuanto más usamos la fuerza de voluntad, más desgastada se pone. Así que, a pesar de nuestras mejores intenciones, eventualmente caemos en nuestros hábitos más fáciles. Shawn sugiere que al reducir la activación de las nuevas prácticas a sólo 20 segundos, podemos crear hábitos sin agotar demasiado esfuerzo o reservas de fuerza de voluntad.


Identificar la energía de activación -el tiempo, las elecciones, el esfuerzo mental y físico para una nueva tarea- y luego reducirla. Por ejemplo, si planeas ir al gimnasio todas las mañanas, haz que su gimnasio esté al lado de casa por ejemplo. Tal vez incluso ir junto con  un compañero para ayudarte a mantenerte motivado.

Invertir en redes sociales: la necesidad de conexiones sociales positivas está conectada a nuestros sistemas y su felicidad depende de sus relaciones con otras personas más que cualquier otra cosa en el mundo. La investigación ha descubierto que cuando tenemos cerca personas con las que poder contar - cónyuge, familia, amigos, colegas – multiplicamos  nuestros recursos emocionales, intelectuales y físicos en el corto y largo plazo. Somos capaces de funcionar mejor, recuperarnos del estrés más rápido, lograr más y sentir un mayor sentido del propósito. Los estudios sugieren que cuanto más podemos  socializar e interactuar con nuestros  compañeros de trabajo, más comprometido, motivado y productivos somos.

Podemos  mejorar las conexiones que tenemos con otros en el trabajo incluso a través de encuentros breves. Al cruzarnos con los compañeros de trabajo en el pasillo, decir 'hola' y mirarles a los  ojos. Y contando y escuchando  buenas noticias podemos experimentar las emociones positivas, y fortalecer el vínculo con los compañeros.

 La buena noticia, es que se puede entrenar!!

Fuente: Shawn Achor