Permitiendo el sufrimiento

La mayoría de las personas llevamos una gran cantidad de dolor reprimido. Especialmente los hombres tienden a ocultar ese sentimiento en particular, ya que se considera impropio y poco masculino llorar. La mayoría de las personas tiene miedo de la cantidad de dolor que han reprimido: les aterroriza ser desbordados y abrumados por él. 

Algunas personas dicen: " si empezara alguna vez a llorar, no pararía nunca". El sufrir continuamente por una pérdida se debe a la resistencia a ACEPTAR ese estado y permitir que el sufrimiento se exprese. Si no nos resistimos a la sensación de sufrir y nos entregamos totalmente a ella, se termina agotando. Sólo hemos de tolerar el dolor abrumador durante un tiempo, y luego desaparecerá. 

Si por el contrario resistimos el dolor, entonces seguirá y seguirá. El dolor reprimido puede continuar durante años. Un buen llanto es sanador. Para ello es importante dejar de lado la "vergüenza" a la sensación y permitirse ser "vulnerable". A veces hay miedo a que el llanto nunca cese, pero el llanto siempre cesa, y una vez que llanto cesa, llega una profunda tranquilidad. 

La base psicológica de todo sufrimiento y duelo es el APEGO. El apego y la dependencia se produce porque nos sentimos incompletos con nosotros mismos: por tanto buscamos objetos, personas, relaciones, lugares y conceptos para satisfacer las necesidades internas. Debidos a que ellos están inconscientemente siendo utilizados para cumplir con una necesidad interior, llegan a ser identificados como "míos". 

Los APEGOS crean una dependencia y la dependencia, debido a su naturaleza, intrínsecamente lleva miedo a la pérdida. 

Cuando todas las emociones negativas se han trabajado, entregado y dejado, el alivio finalmente se produce, y el anterior sufrimiento se sustituye por la ACEPTACION. Con la aceptación, la resistencia a la verdadera naturaleza de los hechos ha sido renunciada. Por lo que uno de los signos de la aceptación es la SERENIDAD

Con la ACEPTACION la lucha ha terminado y la vida comienza de nuevo. Las energías que ataban a las anteriores emociones negativas ahora están liberadas, por lo que los aspectos saludables de la biología ahora son reactivados